Artículo de David Hammerstein La propuesta del Gobierno Español da la espalda a los derechos fundamentales en Internet: no apoya la neutralidad de la red; no distingue entre el uso comercial y el no-comercial de los datos protegidos; propone nuevas medidas penales para proteger los derechos digitales de autor; apuesta por una actuación de control represivo y policial para las empresas operadoras de telecomunicaciones. La "solución española" ideada para una supuesta "economía europea competitiva y basada en el conocimiento" se basa en realidad en más represión, más miedo, y en unas draconianas medidas de persecución criminal para defender con uñas y dientes a unas empresas y modelos de negocio desfasados y sin viabilidad. Esta fundamentalista posición española rechaza la posibilidad de avanzar hacía un mayor acceso universal a la esfera pública y común de la información, y en realidad desprecia las innovadoras ventajas de unos marcos abiertos y flexibles de propied...